“Dio hasta su poder” Lc 10: 19
El hombre por sí mismo, es desde luego,
una víctima de las circunstancias; pero unido con el poder de Dios todas las
cosas son posibles.
Por nuestras palabras nos ponemos en
contacto con este poder. La vida y la muerte están en el poder del hablar.
Una persona con una conciencia rica
atrae riquezas. Una persona con una carencia pobre atrae pobreza.
Es hasta que nos enfrentamos a una situación
de escasez, cuando manifestamos de pronto el poder que ya se nos ha dado. He sabido
de personas, las cuales normalmente son ansiosas y nerviosas, que llegan a
tener serenidad y fortaleza cuando le hacen frente a una situación importante.
“Permanecer tranquilo” significa
guardar el equilibrio. La mayoría de las personas son puestas a prueba con
demasiada dureza. Tienen que soportar sus cargas y liberar sus batallas y por
eso, siempre están en conflicto y nunca consiguen, lo que llamamos, una demostración.
Siguiendo el sendero mágico de la intuición
escaparás de todas las complicaciones y fricciones, y trazarás un camino recto
hacia su demostración.
¿Que te pareció esta pequeña reflexión?
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